sábado, 20 de junio de 2009

Un día especial

Cualquiera y todos pueden ser días especiales, no lo digo como una frase hecha, sino como una reflexión sobre lo agotados y aburridos que se presenta lo cotidiano lleno de temores, apuros, defraudes.

Vivir en sociedad es complicado, como seres humanos estamos siempre entre lo instituído y los instituyente.

Nuestra imaginación, nuestra capacidad de crear y nuestros sueños de libertarnos de ataduras convencionales los sentimos aplastados por el peso de lo debido, de lo institucional.
Pero, ¿es real este peso, es real para nosotros, existe en realidad?

¿Qué es lo que te limita? , ¿Que es lo que te gustaría hacer, decir, pensar, soñar, y no hacés?
¿Y quién te lo impide? ¿Es la sociedad la que marca nuestros caminos o somos nosotros los que vamos llevando adelante una sociedad en la que tratamos que nada cambie mucho?

Autodeterminación y protagonismo

Pensar en ser o en tener como ejes en nuestras elecciones cotidianas.
Casi todos vivimos momentos un poco o mucho más difíciles, complicados o decididamente tristes.
Como me plante frente a esos nos fortalecemos o nos destruimos,
¿Donde quiero pararme cuando tengo algo que resolver o enfrentar?
Y si quiero algo y no puedo lograrlo, cómo cambio esto?
¿Busco ayuda, lo hablo con alguien?
¿qué te cuesta resolver?